un historia pequeña por clase de composición...

El verano pasado fue fenomenal: mi familia visitaba el amigo mejor de mi padre en el Territorio de Yukon. Allí, cuya familia y mío viajábamos el Río Yukon en canoas por una semana. Durante el viaje, vimos muchos alces, águilas y osos. Por la noche cuando acampábamos en los bosques al lado del río, hubo nada ruido más del agua a causa de los cientos de kilometres de yermo. También al silencio, dormíamos muy bien porque esa semana exigiría mucho atletismo.

Usualmente cubriéramos casi sesenta kilometres cada día aunque un día deseábamos ir cien. Por el fin de este día, yo estuve tan cansada que no entendí una crisis que casi trastornó mi canoa. Luego esa noche alrededor al fuego, mi madre explanaba a mí que ella había visto: fue una pesca enorme de un meter, un salmón con su arco iris resplandeciente en el agua claro. Vienen la camina toda del Río Yukon, casi tres mil y quinientas kilometres atrás Alaska y el Territorio de Yukon para poner sus huevos. En mi opinión, ¡ha nadado para chocar mi canoa!